La decisión de cambiar la sonrisa a través de un “Diseño de Sonrisa” para conseguir una dentadura que luzca perfecta puede costarnos muy caro generando unos daños irreparables y la posterior pérdida de los dientes.

El ser humano desde tiempos muy antiguos ha estado en búsqueda de la perfección de su imagen y en general de todo su cuerpo, pero en los últimos tiempos el énfasis en  la sonrisa ha sido mayor, donde los medios de comunicación y las redes generan una gran “tendencia” en muchas ocasiones no bien fundamentada y ejercen una presión social y estética muy fuerte.

A diferencia de los modelos que se les presentan, la anatomía dental no es cuadrada, todos los dientes no son del mismo  tamaño, ni siquiera en un mismo arco  son del mismo color, porque esta morfología hace parte de los genes de cada individuo y son perfectamente armónicos con su fisonomía.

El Diseño de Sonrisa es un término netamente comercial, que en el lenguaje odontológico corresponde a la restauración del segmento anterior, siempre y cuando se encuentre en total desarmonía, existan malposiciones o dientes defectuosos, debe realizarse pero la mayoría de consultas obedecen a seguir lo que ven en la televisión y pretender tener lo mismo.

Lo que en este momento está de moda es seguir un patrón general para todas las personas, perdiendo su individualidad y dándole a los dientes una forma y color igual para todos, usando materiales adhesivos como las resinas, carillas, resinas y coronas donde muchas veces se aumentan tamaños, se cambian formas originales de los dientes, cambios que más adelante tendrán consecuencias serias.

Otro de los problemas graves es el tipo de ortodoncia que se realiza en la actualidad, denominada rápida. “Una ortodoncia normal puede ir de uno hasta dos años, y un procedimiento como el de ortodoncia rápida puede durar 3 ó 4 meses, y la gente cree en eso. Lo que no saben es que cuando el movimiento de los dientes ocurre de manera tan acelerada, esto hace que las raíces de los mismos se reabsorban  y pierdan su adecuado soporte de hueso.

Un diseño de sonrisa mal hecho trae tantos problemas graves que es pertinente que se conozcan para que las personas que estén pensando en optar por este procedimiento lo piensen y, si deciden hacerlo, sea de la mano de un equipo de profesionales expertos en el tema.

“Como con el diseño de sonrisa se cambia la forma redondeada de los dientes por una forma cuadrada, es más fácil que se empiece a retener placa en la parte que limita con la encía y se generen problemas periodontales”

Además, si no hay un análisis previo, serio y responsable de la estructura de los dientes del paciente que se va a someter a una restauración, puede colocarse una cantidad de resina o carillas en cerámica en exceso, las cuales terminan fracturándose.

Cuando debo hacerme un diseño de sonrisa?

cambio de dientes

Lo que determina realmente si una persona debe someterse a este tipo de tratamiento no es la vanidad o el consumismo social, o desear una sonrisa de presentadora de televisión o de modelo de pasarela. Tiene que haber una motivación interna, es decir, una condición que la persona sabe que está afectando ostensiblemente su estima propia, por ejemplo, si hay un diente negro, si hay dientes fracturados o desgastados, o cuando definitivamente la posición de sus dientes o el tamaño o posición de los maxilares dificulta o impide una función masticatoria correcta.

Muy importante que ese equipo interdisciplinario esté completo para definir los pasos adecuados del tratamiento y así lograr manejos adecuados de espacio, forma,  textura y color de los dientes; característica que parece ignorarse colocando restauraciones extra blancas, cuando es sabido que el color de los dientes se oscurece con los años.

La recomendación nuestra… es cuidar mucho sus dientes naturales aunque no sean “tan blancos”, ni “tan rectos”, porque hasta ahora no existe ningún material que reemplace el esmalte y los tejidos dentarios.